HITCHCOK IN THE RAIN

Casa redonda tenía,
de redonda soledad:
el aíre que la invadía
era redonda armonía
de irrespirable ansiedad. 

Las mañanas eran noches,
las noches desvanecidas,
las penas muy bien logradas
las dichas muy mal vividas.

Y de ese ambiente redondo,
redondo por negativo,
mi corazón salió herido

y mi conciencia turbada.
Un recuerdo mantenido:
redonda, redonda nada.

Para después buscar un camino distinto

Soy las ganas de romperse y de decir algo.

Chinatown a toda hora; Andrea Cote.